Bienvenidos a estas palabras del alma. Que todos nos reencontremos en el instante de su eternidad.

REALIDAD POETICA DE ARMAGEDON, EL DIOS ASESINADO DEL POETA DOMINICANO DANIEL TEJADA

Bernardo Silfa Bor

La guerra es una masacre
entre gentes que no se conocen,
para provecho de gentes que si se conocen
pero que no se masacran.
- Poul Valéry -

Los poetas somos vientos del pueblo:
           nacemos para pasar soplados a través de sus poros
                             y conducir sus ojos y sus sentimientos
                               hacia las cumbres más hermosas (…)
El pueblo espera a los poetas con la oreja
y el alma tendida al pie de cada siglo.
-Miguel Hernández-



Decir Armagedón es divisar en los espejos de la cardinalidad de la vida las armaduras cerradas y maleables de aquellos lugares milenarios en donde se encuentran eternamente fijadas e impregnadas las cíclicas y reiteradas confrontaciones del hombre con el hombre y sus deidades o Dioses, argumentadas en diversos registros, siendo uno de ellos el libro bíblico Apocalipsis[1].

Decir Armagedón es cifrar en sensaciones experienciales aquellas percepciones beligerantes de enfrentamiento, de acabamiento, de terminación, de expiración, de exterminio, de fin del mundo, de desaparición de la inteligencia humana profetizada desde los orígenes milenarios de todas las religiones.
Decir Armagedón provoca en su pronunciabilidad una dulce sonoridad que suaviza el legado belicoso que le ha sido transmitido a la especie humana desde la misma génesis de la existencia tal cual se conoce y que aflora en arrebatos incontrolables desde el subconsciente del Ente-Poder sinonimiando auténticas imágenes de horror que se ejemplifican en las infinitas deflagraciones[2] y holocaustos que adornan la historicidad de las distintas épocas del hombre.
Armagedón es enfrentamiento, es batalla, es combate. Es, porque no, debate entre fuerzas antagónicas que se han, y se siguen, disputando la supremacía y el control del orden terrenal y divinal.
Así, Armagedón es, ese instinto egoísta, envidioso, cínico, siniestro, ambicioso e individualista, intrínseco a los genes de todas las razas humanas que han poblado el planeta desde que el derramado líquido vital de Abel humedeció el barro seco del tiempo tras el mortal golpe de Caín como primer evento sangriento de la desobediencia al mando divino y humano[3]. Desde entonces, desde ese preciso instante fratricídico ¨Caín saturado de locura¨¨de caminos borrados¨, como ¨criatura rebelde¨, herencia del pecado original[4], y como ¨Guerrero triste¨ y ¨vacio¨ ha quedado reinventándose en cada hombre y con todas las formas posibles.
Preciso y significo que esa estirpe caínica aun ostenta las ganancias del concierto que dirige la alianza del mal con el hombre en contra de Dios y del mismo hombre. Todo a pesar de las señales de llamamiento, al orden divino, que se le hace desde las simbologías y señales que le han sido dadas y reveladas.[5].
Pero, la pregunta de oro es: ¿será ese fratricidio el impulso herencial que empuja al hombre hacia el abismo del mal como parte inicial de continuidad del plan divino de Dios para redimir a su criatura perfecta?
Si es así, Daniel Tejada, entra en comunión con los autores bíblicos apocalípticos, del Viejo y Nuevo Testamento[6], en el sentido de las temáticas que se narran, se dicen, se predicen o se especulan como visiones actuantes, actuales o proféticas de esencias escatológicas[7] del ritual universal del hombre en sus literaturas divinas o sólo humanas como la que se nos plantea en este: Armagedón, el dios asesinado, desde la mismísima primera parte que el autor dedica A LOS HOMBRES Y A LAS GUERRAS bajo la advertencia epigráfica de Henry Miller de que ¨cada guerra es una destrucción del espíritu humano¨.
Precisamente, en este poemario de laberínticas codificaciones, dadas con estilo dulce y sencillo, Daniel Tejada, intenta desvelar esas claves de tiempo posicionándonos en la llana claridad de su trayectoria para una mejor comprensión del mundo desde su mundo cuando anuncia que la humanidad de ayer y la de hoy vive en un ¨espacio herido/que se pliega en su angustia¨, porque el hombre es un ¨paridor de asco y vergüenza¨.
Sus versos afirman, también, que esta generación actual de humanos es un ¨silbido de cobra¨¨una obsesión de hiedra¨, al tiempo que un ¨monstruo de estruendo¨ ¨que va borrando¨ ¨la mirada¨ y que va ¨soñando eternidades¨. Eternidades que jamás alcanzará si sigue debatiéndose en la absurdidad bélica de sí mismo, sus iguales y semejantes.
La realidad poética de Armagedón, el dios asesinado es esa sintonía contextualizada verdad afirmativa que intenta ser respuesta a infinidades de inquietudes que atormentan la tranquilidad del autor, y de seguro la del lector por igual, y que Daniel lanza de sopetón en la tercera parte del poemario preguntando: ¿A dónde irán las inocentes criaturas? Y¿En qué remotas dimensiones del alma se invoca la destrucción? Interrogantes formuladas porque sabe, desde el Shakespeare citado, que ¨el infierno está vacío¨ y que ¨todos los demonios están aquí¨ interpretando el papel que se le ha asignado.
Otras de las claves o salidas fundamentales del laberinto de este poemario, a mi entender, está en la dimensión divina declarada y concedida por el poeta a El Armagedón al categorizarle Dios en el título que nombra el libro y al darle vida y protagonismo en todo el tramado poético.
Desde esas especificidades el significado del término evoluciona a otras funciones y a otras representaciones léxicas dentro del conjunto textual. Desde ahí, El Armagedón, para nuestro autor, no es lugar ni evento. Armagedón es ese ¨siniestro arcángel/de mil bocas¨. Armagedón muta a las dimensiones divinas de la mano del poeta. Este Armagedón, de Daniel Tejada, es construcción mitopoética de hoy para el futuro. Así lo reafirma al referirse a él como ¨ese Saturno[8] devorador de carnes/el que invoca a las espadas/el que señala los corazones/de los que van a morir¨
Pero ha de decirse, siguiendo los versos anteriores, que éste no es una deidad de bondad, una deidad de amor, una deidad fraternal ni liberal. No es el Dios de la salvación real. No es el Dios de la luz celestial. Este no es el Dios de esa esperada Segunda Venida[9]. El poeta lo sabe. Y lo sabe porque es su padre creador. Y lo vocifera diciendo: Armagedón el poderoso/el que arrasa con sus rayos/la esperanza de los hombres. Y lo sabe porque este Armagedón es sólo un peón más en el tablero del Dios Supremo ajedrecista que a pulso de falsas o verdaderas revelaciones prepara el Jaque Mate de la raza de Adán y Eva.
Es que, este Armagedón, como Dios devorador, en esta poemática, es el instrumento, es el camino, es la vía escogida para que el poeta pueda dirigir su batalla poética de muestra y denuncia de las atrocidades y mezquindades que laceran las sociedades de estos hombres cainíticos que, según Daniel, son ¨inocentes soldados que otros guían¨ por las rutas infernales de esta vida. Aquí, podemos decirlo, encontramos las razones que llevaron a Gabriel Celaya a plantear que ¨no es fácil ser poeta¨ y ¨cantar en este bronco mundo¨, mientras asegura al mismo tiempo, que ¨la poesía es un arma cargada de futuro¨[10].
Esta instrumentalización factibiliza, viabiliza y pragamatiza ese nuevo nacimiento y ese nuevo florecimiento del reino del bien, milenariamente prometido en todas las Sagradas Escrituras de la tierra como pretensión última para la vida eterna.
El autor de Armagedón, el dios asesinado es consciente de que toda escritura es necesidad de exteriorizar pulsiones que asfixian, que atormentan, que angustian, que laceran, que ahogan, y hasta hieren. Es consciente de que toda escritura es subversión. Libertad. Expresión. Huella íntima y colectiva. Revelación. De ahí que sabe, también, que toda escritura es reescritura de otra futura o pasada.
Esa consciencia es la que le hace capaz de mostrarnos como catarsis todos esos estados de conflicto y aflicción configurados en el perfil emocional, social y cultural del hombre a través de los siglos.
Para muestra de ello están estos versos a través de los cuales el autor filtra esos estados:¨mi dolor enarbolo en mis mano/como ojos arrancados de mi cuenca¨; o estos: ¨y caen los guerreros/y los inocentes/y se hunden los rostros/en el polvo/y ya jamás verán/al cielo¨; o estos otros del poema III contenido en la segunda parte del libro, en donde suenan LOS SONIDOS DE LAS GUERRAS, diciendo: ¨truenan los gonges/y son como voces/que relatan toda la historia:/ya Helena se ha difuminado en la distancia/ya Troya ha caído/Atila con su espada/le rebana de un tajo la corona al cielo/y en una isla lejana/los indios se baten con los dioses/sin importar el tiempo.
Demasiado soberbia humana. Demasiado dolor, martirio, suplicio, padecimiento, angustia, persecución, tortura. Demasiada inmolación en el hombre. En fin, insolencia y sufrimiento en demasía. Y la aflicción como herencia y razón de estos estados y de estos versos de Daniel que son humanos. Y no es para menos, porque si ¨Babel ha nacido¨ como ¨el buitre de las almas¨ ¨apagando sed con sangre¨. Y, si encima de todo, en su arbitrariedad este ¨Armagedón puebla sus pesadillas¨ desde todas las ¨dimensiones habitadas de maldades¨, ha de inferirse que el calvario se cierne cíclico y eterno para los actores del drama existencial en que se vive y se seguirá viviendo mientras la humanidad persista en esta forma de jugar a vivir.
Desde este Armagedón, el dios asesinado puede afirmarse, entonces, que toda percepción de cuanto ha sentido, palpado, vivido y conocido el hombre, desde la misma génesis de la raza, está arquetipada en esas sensaciones reales u oníricas que nos quedan después de hojear la lectura histórica de la humanidad que el poeta nos presenta en esta propuesta.
Así, todos los ciclos cognitivos, afectivos y de flagelación del hombre están dados en cada pálpito de existencia como verdad, dejándose ver que nada queda en la nada y que en el vacío no hay vacío porque está el vacío. Así, esta poemática, se revela arcana porque referencializa esos pasajes místicos del fin como inicio en recurrencia y porque en ella lo recurrente es lo sustancial dentro del ciclo existencial. Así, en esta textualidad, la recurrencia de los eventos marca la pauta de la permanencia, ya que el fin como exterminio no se visibiliza total, y en ella sólo lo parcial sustancia lo real del montaje.
Ahí los actos serán siempre los mismos, serán perpetuos; no así los actores, las circunstancias, los parlamentos por donde se mueven las escenas del drama que cada uno es y representa en este entramado que alguien –director o poeta o dios- llama vida y que cada quien como individualidad o colectividad vive en albedrio según su visión interesada, porque como dice el propio poeta ¨antes de toda batalla/o exterminio/retumba primero/en las paredes/de algún despacho tranquilo/la voz de alguien/que juega a ser Dios/organizando/el mundo a su antojo/mientras agazapados los humanos/con sus manos hondean la tierra/y se duermen/seguros del espanto¨.
La linealidad espiral de las eras ha ejecutado sus acciones en el ritmo acentual del tiempo que oscila en los espacios dimensionales en donde el bien y el mal juegan su última partida de póker. Juego y acento desde el cual me alcanza el aromático aliento poético cesarvallegiano[11]. Así, este poemario de Daniel, es el muestrario evidente de la dramática realidad que respira la época actual, siendo la confrontación, el individualismo y la sed de poder la energía que oxigena su vitalidad.
En este punto del drama ya no es permisible tanta vejación, tantas calamidades, tantas deflagraciones. Se decide la suplantación, el recambio. El ciclo no debe parar. La continuidad es lo vital. El poeta, consciente o no, confabula. Se vuelve y asume su papel. Asume ese papel que dice Manuel Rueda tienen los poetas de estos tiempos: el de representantes de una realidad que cada día se torna más dramática y el de ser testigos de un mundo que desea una pronta transformación[12].
Así, Armagedón cumple su ciclo vital en el texto. Y sin la dirección del poeta entra a la escena de la muerte como lo hizo Cristo en la tierra[13]. El epígrafe nietzscheano: ¨Dios ha muerto. Parece que lo han matado los hombres¨, es la pasarela del anuncio del poeta, que nos dice en paralelo: ¨Armagedón ha muerto¨ y con su muerte: ¨el reino de los hombres/comienza¨.
En ese sentido la recurrencia y la continuidad del drama existencial sigue la espirálica dirección de la espera infinita hasta la eterna llegada de la mano que impondrá la redención de la raza. El poeta lo asume y dice: ¨Mil veces he muerto/otras tantas regreso/a contemplarte/mundo cómplice¨.
El discurso de estos poetemas se estructura como evidencia de crítica y autocrítica que enuncia, anuncia y denuncia el carácter de insensibilidad, de desgarre, de desaliento y desarraigo vital que se observa palpitante en estas sociedades de hoy. Discurso que se antoja compactible y entretejido al de poetas como Miguel Hernández[14], Gabriel Celaya[15] y Damoso Alonso[16] en España o al de René del Risco Bermúdez[17], Miguel Alfonseca[18] y Mateo Morrisón[19] en República Dominicana, porque desde el amargo y el desasosiego vital de sus cantos hay una floración de luz esperanzadora que destila por todos sus contornos un dulce optimismo que hace soñar un mejor vivir humano.
Así, desde esta vinculación, hemos de decir, entonces, y en vía contraria a lo que se plantea en algunas de las líneas del epílogo que acompañan los textos del poemario, queArmagedón, el dios asesinado no es una visión pesimista del futuro del mundo ni su presente, sino una puesta en escena de la realidad verdadera en la que se desarrolla y avanza el hombre.
Armagedón, el dios asesinado de Daniel Tejada es la nueva voz de la advertencia. La nueva voz que llama a la reflexión profunda de los actos globales y particulares de la humanidad. La nueva voz que enrostra la oscuridad del mundo para alertar la salida hacia la luz de la esperanza de una mejor existencia y de una mejor convivencia de la raza humana.
Esta es la realidad poética que Armagedón, el dios asesinado me deja tras su lectura junto a la esperanza de algunas coincidencias con su autor y cuantos lectores se acerquen a él.




[1] - Ver Ap. 16:16
[2] Entender como Guerras
[3] Ver Gn. 4: 3-15
[4] Ver en Gn. 2: 16, 17   y   3: 1…24
[5] Ver Ap. 6: 1…17;  8: 6…13;  9: 1…21 y  16: 1…21
[6] Daniel y Juan
[7] Referente a la escatología:   ¨tratado de las realidades últimas¨ como La Muerte y el Fin del Mundo o Final de los Tiempos.
[8] Ver mitología romana.
[9] Ver Daniel 12: 4-6 ; Mateo 16:27 y 24: 27-31; 2Tesalonicenses 1:7 y 2:8 ; Apocalipsis 1: 7
[10] Ver en Poesía, Alianza Editorial 1977: La poesía es un arma cargada de futuro.
[11] Ver en Poesías Completas de la Colección Literaria Latinoamericana de Casas de las Américas: Los Heraldos Negros, Me estoy riendo y Piedra Negra sobre una piedra blanca, en Poemas Humanos. También, España, aparta de mí este cáliz.
[12] Manuel Rueda, prólogo a dos siglos de literatura dominicana, tomo I, Editora Corripio 1996
[13] Ver San Juan 19:4-30
[14] Ver en Obra Completa I, RBA Instituto Cervantes 2006, los poemas de Viento del Pueblo.
[15] Ver en Poesía, Alianza Editorial 1977: Tranquilamente Hablando. A Blas Otero y A Pablo Neruda (De las Cartas Bocarriba). Todos a Una ( De Cantos Iberos).
[16] Ver en Hijos de la Ira: El Ultimo Caín, Raíces del Odio, Yo, Insomnio, La injusticia.
[17] Ver en Poesía Completa correspondiente a las Obras Completas René del Risco Bermúdez de Ediciones Cielonaranja por Miguel De Mena: Meditación en la guerra, El viento frío, Por la Muerto de Todos y Palabras al Oído de un Héroe.
[18] Ver en Dos Siglos de Literatura Dominicana, Poesía II, Editora Corripio 1996: Coral Sombrío para Invasores y La Sangre que Frutece.
[19] Ver en Antología Poética, Editora Búho 008, Las palabras están ahí: Aniversario del dolor, La tierra rebelada, La ciudad post-guerra.

SIEMPRE LLEGA


                                                                                                                              Bernardo Silfa Bor

          Profundo. Lúcido. Sobrio y llameante a la vez. Lúdico. Refrescante. Voz geométrica. Confluencial. Múltiple. Llamada y evocación. Recuerdos y ausencias. Olvidos y reencuentros. Retornos y partidas. Ir y venir. Palabra. Experiencia. Discurso politemático. 

                  Hibridez donde la distancia duerme en los pasillos del decir. Ecos donde se nombra luz y se viste eclipse porque la verdad real se dice cuando cada hora es el latido que se muere en la velocidad del tiempo, y porque aunque se llame y ofrezca como espacio habitable, siempre se escapa escurridizo hacia otros horizontes para volver delirante. 

                Pero ambos saben -y yo lo sé desde que el poema me ha leído- que es una lucha titánica, una encrucijada de ambos, ya que Uno es el complemento del Otro en viceversa. Y es que el Uno sin el Otro sería la falsa más irónica jamás imaginada. 

                  Es por ello que cuando se coloca la silla, en ella se posa la estrofa de la vida vivida, la que se vive y la que se anhela vivir. Porque se es -eres- en el poema como el poema es en nosotros -en ti- sin evasión, sin cortedades, sin límites. Porque se es en la escritura y la escritura es en nosotros raíz y miradas. 

                 Es que desde la escritura se llega al que no llega como nos llega este poema. Y el poema elegante siempre le llega a Elsa como temblor de luz.



AL QUE NO LLEGA
                                                                                                                                 Elsa Báez
                                                                                                                     poeta dominicana 

Luego de recostarme en mí sombra,
sacudo los pliegues que arropan mi voz
y dibujo la distancia dormida en los pasillos.

Enjuago los besos tiznados
y los coloco en el tendedero.

Arranco de raíz las miradas plasmadas,
 y las palabras, hoy balas perdidas,
 son recogidas para la guerra.

Te nombro luz y te vistes de eclipse.

Cada hora, es un latido que se muere.

Ven,
y habita en esta hoja marchita de recuerdos decapitados.

Ven, que mis manos son ruinas.

Coloco una silla y se posa una estrofa.

DEMASIADO TEMPRANO PARA LAS SEIS DE UNA MAÑANA EQUIVOCADA


                                                                                                                       Por Bernardo Silfa Bor

          Sol es una excelente poeta. En este texto la poeta expresa esa sensación de pesadez que se respira, pero al mismo tiempo tiende ese puente sobre las aguas de la esperanza. 

    Sus posibilidades desencadenan diversas tonalidades de espesura que dicen su pesares, sus angustias, sus preocupaciones por este mundo teñido de colores opacos y que en su poética se reafirman como un cúmulo de besos y de abrazos cromáticos donde se define el porvenir. 

          Es poética de sosiego, de desahogo, de ir descalza en busca del cáliz bienaventurado de la vida. Sol Lora transita en su poética la multiplicidad que le deja al poeta la disciplina del ejercicio de la escritura diaria. Este ejercicio como costumbre crea la habitualidad multiforme haciendo de la sustancia poética savia vehícular por donde el poeta llega a ser ese grandioso dios del que tantos poetas y escritores han definido, acertadamente, desde sus particularidades. 

          Así, Sol Lora, es esa diosa que sueña "con la noche detenida en la pestaña" " mientras araña un hálito a la alborada". En este poema de Sol se sabe que en este mundo de intolerancia, de servilismo egocéntrico, de impresentables frustrados, de imbéciles activos y de muchedumbres viles, con "este maldito sabor amargo", se vive intensamente el diarismo, minuto a minuto, en la dimensión del poema y en el mundo real del poeta. Y todos saben, y hasta la poeta, que en esos mundos siempre se "amanece otra vez bajo la muerte" en recurrencia. 

         La diosa abre sus alas libre y se desliza por las sensibilidades, ética y estética del ser, "hacia la verticalidad de la luna", porque siente que ella es su cómplice más fidedigna. Sol Lora es el poema y el poema es el Sol que irradia de energía toda percepción humana. 

          Su poética es una poética de equilibrio, es la poética del alfa y el omega y es la poética del yin y el yang en la funcionalidad de una sola unidad, que es única y exclusivamente poetámica. 

          La mañana se equivoca y todo es imperceptible en el viaje que se hace hacia la Loma Isabel. Un viaje que parece ser ha sido tan tortuoso y tumultuoso que "solo una lagrima" lo define. Viaje, vida, poesía es la sustancia que se articula en esta esfera tríptica de la existencialidad. 

          " Seis de una mañana equivocada" es todas las horas de todas las mañanas en los instantes de todos los transeúntes que se movilizan por todas las ciudades del mundo materializando ese ímpetu de subsistencia que los poetas -la poeta- convierte en poema. 

          Esa "Seis de una mañana equivocada" es inequívocamente perfecta en este poema de Sol Lora.


Seis de una mañana equivocada,
imprecisa luna llena sobre loma Isabel.

Sujétame las uñas a tu fénix
mientras araño un hálito a la alborada…
Seis de la mañana,
con la noche detenida en la pestaña,
desangrada en su mutismo va una voz 
que se reserva para nadie, en su quebrada.
Camino de mar sonámbulo, 
hacia la verticalidad de la luna. 
Cómplice del vértigo, 
solo una lágrima
y este maldito sabor amargo.
Amanece otra vez bajo la muerte…


COMENTARIO HORMIGA EN INVIERNO DE SOL LORA

BERNARDO SILFA BOR




            La poesía es el reflejo del alma. Es catarsis. Es la explosión del poeta. Y este poema es ella. Es el choque de realidades que desencajan toda una cotidianidad. Y esa mirada contrapuesta a la otra es la que genializa la cosa dicha.
         
          Esta tesitura alcanza la divinidad, no por la forma, sino por el fondo tratado. Es un gran poema que habla la nostalgia como invierno en donde el cuerpo desnudo dilata la frialdad geohumana encontrada en el cambio, en la mudanza, en lo nuevo. Y todo ello, a pesar de las redes sociales que proporcionan esas realidades virtuales que todos consumimos con sed y con inmensa hambre.                   
        Quizás sea esa carencia del colorido de sus gentes, ese calor esencial de su pueblo ( Pueblito en facebook ), la verticalidad de sus montañas y el descenso alegre de sus ríos el que le crea insomnio y le brinda esos hermosos y brillantes versos.

         O tal vez, y digo tal vez, el desarraigo de la poeta sea impuesto como castigo. Y lo digo porque al borde de sus pasos, a través de los cuales, en sus cenizas, hayan colado de borra una ventisca que arrasó con todo lo vivido hasta el momento. Y es por esta razón -la razón del poeta- que ya esté buscando una luz, una esperanza, una salida hacia el regreso, porque el infierno se le congela de vacío.

         Y es ahí en donde se hace posible la poesía del poema y el poema en la poesía. Ahí es donde el poema se hace poema. Ahí, en la sospecha eterna de la sospecha, porque "no hay un solo montículo en el nuevo parque que de albergue a esta nostalgia". Y es que ni la poeta, ni todos los y ni las poetas del planeta tienen la sospecha de que a mí también se me congela de vacío este infierno; como sospecho, a todos y a todas, en estos sórdidos días de existencia.

         La poeta Sol Lora niega y siempre negará lo establecido. La rebeldía es la luz de su Sol. Es que con ella camina, a todas horas, la duda. Por todo ello es que sigue en línea ascendente hacia la búsqueda cifrada de sí misma en este cosmos nebuloso, pero con túneles de luces.

       Como he dicho en varias ocasiones, acerca de Sol Lora, quien ahora reside en Zaragoza, España, tenemos poesía y poeta de calidad por toda la eternidad.

HORMIGA EN INVIERNO
Por Sol Lora

Hormigas grises bostezan asfalto,
donde árboles secos  tiritan humo gélido de los labios…
Quizás hubo un castigo al borde de unos pasos
que en sus cenizas hayan colado de borra una ventisca.
Aun puede que, todos equivocados, 
hayan salido de compras 
por un sobretodo azul y con capucha,
 sin suponer que del hielo no le sudarán las manos…
Ando buscando un trozo de suelo húmedo con las narices,
en el nido donde la pobre obrera protectora,
rocíe su beso estéril;
pero no hay razón en suponer que de una nana
bocete la canción para un regreso…
Probablemente es la altitud la que me aparta 
de la tierra del sol que fue calor en todo tiempo.
La picadura ya envenena a un largo olvido
y esta tos es alérgica a los sueños de palmeras 
que se escapan con la luna por mis ojos…
No, no hay un  solo montículo en el nuevo parque
que de albergue a esta nostalgia,
ni que esculpan de oro la historia en las catedrales…
En la avenida está puesto un desnudo
y lleva dilatado el frío entre el abrigo…
Este infierno se congela de vacío:
¡Probablemente es invierno! 

06 de Febrero, 2014.
HORMIGA EN INVIERNO
Sol Lora

Hormigas grises bostezan asfalto,
donde árboles secos tiritan humo gélido de los labios…
Quizás hubo un castigo al borde de unos pasos
que en sus cenizas hayan colado de borra una ventisca.
Aun puede que, todos equivocados,
hayan salido de compras
por un sobretodo azul y con capucha,
sin suponer que del hielo no le sudarán las manos…
Ando buscando un trozo de suelo húmedo con las narices,
en el nido donde la pobre obrera protectora,
rocíe su beso estéril;
pero no hay razón en suponer que de una nana
bocete la canción para un regreso…
Probablemente es la altitud la que me aparta
de la tierra del sol que fue calor en todo tiempo.
La picadura ya envenena a un largo olvido
y esta tos es alérgica a los sueños de palmeras
que se escapan con la luna por mis ojos…
No, no hay un solo montículo en el nuevo parque
que de albergue a esta nostalgia,
ni que esculpan de oro la historia en las catedrales…
En la avenida está puesto un desnudo
y lleva dilatado el frío entre el abrigo…
Este infierno se congela de vacío:
¡Probablemente es invierno!

06 de Febrero, 2014.

REFLEXIONANDO FRENTE AL ESPEJO



Desde las últimas décadas del siglo pasado en la República Dominicana se ha estado trabajando, desde distintas plataformas, para  modernizar y desarrollar  todas las estructuras que inciden y permean la sociedad de nuestro país, invirtiéndose tiempo y recursos incalculables, pero necesarios para el establecimiento de un modo de vida verdaderamente humano.

Como digo se ha trabajado  e  invertido mucho para establecer un estado de convivencia en el bienestar, la solidaridad, el respeto y la paz. En ese sentido pienso que debemos ser un poco más respetuosos y tolerantes con el pensamiento o la tendencia política, ideológica o postura de cualquier otra índole que manifieste X personas.  Mas si pertenecen a la misma organización o institución.

El discurso de debate o de crítica debe de manejarse dentro de los cánones de la diplomacia, cuanto menos.  Los dominicanos debemos empezar, de una vez y por todas, a darle al debate la altura que merece. Que no estemos de acuerdo con los planteamientos ni la forma de pensar de alguien no nos da derecho a usar ese lenguaje paupérrimo,  soez, despectivo y de esencias incultas.  

Siempre pensaré que las personas deben actuar en el marco de una mística y una dinámica de convivencia fundamentada en lo moral, lo ético, el conocimiento y el tono moderado.  Sigo pensando, y es mi llamado, que  debemos aplicar durante todo el trayecto de nuestro ejercicio de vida los fundamentos más elementales de esa democracia que tanto  enarbolamos, únicamente, de palabra y cuando nos conviene.

Todo ciudadano tiene derecho  a estar de acuerdo y a disentir  de tal o cual asunto. Lo que no es comprensible es el irrespeto.  Imagino que personas de esta condición no pueden estar  ejerciendo un espacio de poder desde esta perspectiva de lenguaje y comportamiento, pues se vuelven déspotas y dictadores a lo menos.

Debo decir, que con personas como las que usan ese tipo de lenguaje para referirse a otras personas, las instituciones  se desprestigian teniéndole en su plantilla.


Las personas que se dedican a los trabajos sociales y a los trabajos culturales en la comunidad dominica deberían mostrar más respecto a sus conciudadanos.  Deberían verse en el espejo, en el espejo de esta realidad que todo lo refleja tal como es.  Nunca se debe olvidar.  Al igual que no debemos olvidar nunca que ¨ lo cortés no quita lo valiente¨.

VISIÓN CULTURAL DE LA SECCIONAL DE EUROPA




                                                                                                               Por Bernardo Silfa Bor


Mis palabras serán referencializada en el contexto  geoespacial español y europeo.  Esta  motivación, de alguna manera,  también me llega apropósito de algunas conversaciones que he sostenido con amigos gestores culturales, así como con artistas, poetas y escritores dominicanos residentes en Europa.

Diré que he venido observando un alto desinterés de lo cultural en el marco de viabilizar para los dominicanos de Europa, espacios y políticas culturales tendentes a beneficiar a toda una comunidad enraizada en estos países.
 
Traigo el tema  porque, hasta donde he investigado,  nunca ha existido, para esta franja habitada por dominicanos, ninguna alusión de proyectos que tenga por finalidad velar por el fortalecimiento y promoción de la identidad y el sentimiento nacional en cada uno de los dominicanos y dominicanas que residen en estas tierras europeas. Salvo las tibias gestiones, ante el Reino de España, para crear la Casa de Cultura Dominicana, del  entonces embajador de España, el escritor Don Pedro Vergés. Gestiones que sólo alcanzaron el grado de gestión. Propuesta asumida y replanteada desde aquí para cada uno de nuestros países.

 La Seccional Europea, del Partido de la Liberación Dominicana, debe trabajar para que el peledeísta y el dominicano en general, mantengan vivos los elementos de nuestra cultura. Sabemos, que ningún funcionario del esquema de cultura, ninguno de los Ministros de Cultura que ha tenido el país, igual que el Partido,  han dejado, desde sus administraciones, alguna huella a modo de  memorias por Europa. Hasta ahora todas han y están pasando desapercibidas.

He de decir, de igual forma, que la  ardua tarea cultural,  que es una función de Estado, recogida en nuestra Carta Magna, en estos países la han realizado y la siguen realizando entidades no gubernamentales dirigidas por dominicanos, verdaderamente preocupados porque nuestras gentes  mantengan siempre presente los ideales,  la  identidad y los sentimientos hacia la patria con fervor y enaltecidos. Estos esfuerzos han y siguen materializándose con los únicos recursos de la buena voluntad en el trabajo altruista y filantrópico de nuestros gestores culturales residentes en España y los demás países de Europa.

El brazo solidario de ayuda, de gratuidad, de solidaridad y de formación para el apoyo de la cultura del dominicano, en Europa y particularmente para España, nunca ha cruzado el atlántico, desde Santo Domingo,  para alcanzarnos en el continente de las conquistas.

En ese sentido, la Seccional Europea, debe y tiene que estructurar una Secretaria de Cultura para que los principios y las políticas culturales se fortalezcan y sean perdurables. La Seccional Europea debe constituirse en la primera vía, entre el Partido y el Estado, para que las demandas del sector cultural  sean realidades alcanzables por la población.

La seccional que queremos plantea la creación del  Comisionado de Cultura Europeo como motor fundamental para pragmatizar las políticas culturales que posibiliten la permanencia de nuestros valores y nuestra identidad nacional.

Para nosotros es una prioridad en Europa y debe ser propósito principal de acción del Partido de la Liberación Dominicana y de esta Seccional, el hacerle llegar esta solicitud al gobierno que encabeza Danilo Medina.

La seccional que queremos plantea, además, la creación de un Banco de Activo Cultural, como forma de que los recursos humanos y otros insumos culturales que lleguen a Europa, desde la República Dominicana y desde otras latitudes, sean compartidos por todos sus residentes.

La seccional que queremos entiende que  el sector cultural no debe seguir desprotegido. Los colectivos de dominicanos, su poetas, sus músicos, sus pintores, danzarines, escultores, cantantes…. debe asumirlos el Partido como eje fundamental para producir líderes capaces y concienciados de sus roles en las sociedades en donde se desenvuelven.

La cultura es el vehículo de liberación de las mentes de los pueblos. Como tal, debe ser auspiciada a través de políticas públicas. Debemos generar un espíritu ético, reflexivo y de trabajo que tenga como objetivo fundamental llevar la cultura a todos y a todas.

Hoy, la  gestión cultural para el dominicano, en Europa,  no se le debe a ninguna acción emanada desde el Ministerio de Cultura, ni desde los representantes  de nuestro gobierno (dígase embajadas y consulados), ni desde el Partido, sino a hombres y mujeres de espíritu asociativo con vocación de servicio hacia su comunidad.

Esta Seccional debe reafirmase en  el interés de gestionar y propiciar dinámicas y espacios culturales para  proyectar nuestros valores y símbolos de dominicanidad desde los estamentos del Partido y desde los estamentos gubernamentales para que en España y en Europa el sector cultural se fortalezca.
Hay que decir, que por residir en estos lugares no dejamos de ser dominicanos. En términos políticos, es un deber nuestro hacerle ver, al Partido y al Estado,  que el  valor  que tenemos los  que residimos  en Europa o en cualquier otro país del mundo,  no es única y exclusivamente monetario.  No somos sinónimos de remesas y nada más. Tenemos valores y esos valores se reafirman en las organizaciones culturales.

La Seccional Europea que queremos debe prestar atención a la implementación de un amplio programa, en términos de políticas culturales, para que los dominicanos y dominicanas que residen en el territorio europeo disfrutemos, como los que están en el país, de las mismas facilidades.

Otro concepto al cual debe mirarse es, el  Concepto de Diáspora.  Esta Seccional y la Secretaria de Cultura, que planteamos se formalice en la Seccional Europea, entiende  que somos parte de la diáspora dominicana. Y es, en ese sentido, en el cual deseamos y es el reclamo,  que siempre que se hable de la diáspora, la referencia no sea exclusivamente hacia NY o USA, sino extensible a España y la UE. 

En este Concepto de Diáspora se ha de tomar en cuenta a la comunidad de artistas, de poetas, de escritores y de  intelectuales que hacen vida en Europa. Ya que hasta ahora la diáspora dominicana, en el ideal del país,  reside únicamente en NY y USA.  Ejemplo de ello es la no  toma en cuenta de los poetas, artistas y escritores de esta zona para la Feria del Libro que se le dedicó a la Diáspora en Santo Domingo. Formalmente no se invitó ni un sólo poeta ni un sólo escritor ni un sólo artista dominicano residente en Europa. Los invitados fueron todos de USA porque se entiende de esa manera. 

Todos sabemos que la realidad es que diáspora es un concepto abarcante y  global, no excluyente. En ese sentido, si existe la diáspora, también habita en Europa.

Finalmente, la seccional que queremos, cree y plantea, que nuestros gestores culturales de España y de Europa, también merecen de los intelectuales y de los partidos  políticos que se alternan en el poder  gubernamental dominicano y que configuran las políticas culturales. Entendemos que se debe poner la vista en esta zona, porque también nosotros, los dominicanos que estamos por aquí,  generamos opinión pública e incidimos en sectores de votaciones, así como en el  cambio y formación de conciencia social. 

Que sepan que sabemos que somos influencia y generadores de pensamiento, de arte, de literatura... de cultura.

Que sabemos que somos en  España y en Europa  realidades que, en términos culturales,  el Partido y el Estado a través del Ministerio de Cultura, debe empezar a mirar y a atender.

La seccional que queremos sabe que la comunidad de peledeísta constituye el principal activo cultural que tiene el Partido y el Estado dominicano, por todo el territorio europeo.


Ponencia leída en el encuentro ¨La Seccional que Queremos¨ en Valencia, España, el sábado 4 de Mayo.

El autor es educador, poeta y escritor residente en Murcia, España.